INICIO   FACEBOOK   MARTES, 23 MAYO 2017
SEGURIDAD CIUDADANA
Antes de la Ley 27933, Ley del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, las coordinaciones de los municipios con la Policía para reducir la criminalidad y la violencia en sus respectivas demarcaciones territoriales, eran esporádicas y estaban circunscritas a la preocupación e iniciativa personal del alcalde y del comisario. No existía un mecanismo de trabajo conjunto, ni procedimientos uniformes de coordinación entre éstos y menos con las otras autoridades locales y la comunidad organizada.
Con la puesta en ejecución de la ley del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana se llena este vacío, mediante la creación de los Comités Provinciales y Distritales de Seguridad Ciudadana, entidades donde confluyen autoridades locales y ciudadanía para solucionar problemas comunes de seguridad. El alcalde tiene la función de presidir dichos comités.
Los Comités Provinciales y Distritales de Seguridad Ciudadana deben impulsar el trabajo en conjunto para que todos los sectores involucrados participen activamente (Educación, Salud, Fiscalía y el Poder Judicial) en acciones específicas de su quehacer profesional. Deben promover la organización y la capacitación de la comunidad en tareas eminentemente preventivas e informativas.
 
SERVICIO DE SERENAZGO
En la década de los años ochenta, la concentración de esfuerzos y medos de la Policía Nacional en la lucha contra el terrorismo creó un vacío en la atención policial de la seguridad ciudadana. La ausencia de servicios policiales en la calle incrementó el sentimiento de inseguridad y desprotección por la acción brutal del terrorismo y por el crecimiento de la delincuencia común, hecho que dio lugar al desmedido afán de contratar policías privados y medios electrónicos en urbanizaciones con mayores recursos económicos.
Esta situación permitió el surgimiento y desarrollo de los servicios de serenazgo como una respuesta positiva de los gobiernos locales frente al estado de inseguridad existente. Estos, fueron concebidos como servicios individualizados de custodia y seguridad, empleando en sus inicios a personal policial de franco y vacaciones que voluntariamente deseaban prestarlos, previo pago de un incentivo económico.
La cooperación Policía Nacional - Municipalidades para la seguridad ciudadana, a través del Serenazgo se entiende como un apoyo mutuo interinstitucional. Las municipalidades aportan recursos materiales y humanos para apoyar a la Policía Nacional para el cumplimiento de sus acciones específicas de patrullaje y la Policía Nacional apoya con la presencia de su personal activo.